lunes 21 de marzo de 2011

RECETA PARA LA VIDA: SAL EN UNA CHIRIGOTA

Salir un año más con mi chirigota se está convirtiendo en un pasaje terapéutico en mi vida.

Cada año mejoramos en muchos aspectos, evitando la oficialidad y profesionalidad tradicionalista que el purista carnavalero defiende a ultranza, porque nos sentimos más cómodas y libres. Ésto no significa que no nos lo tomemos en serio. Horas de ensayo, coordinación, debates sobre las letras y música, cambios de estribillo a última hora... momentos que se sobrellevan a la perfección debido a la alta motivación de este grupo de chicas, por pasarlo bien y hacer reir al público que escucha.

Me siento muy feliz al formar parte de estas compañeras, que tanto me regalan y tanto me hacen reir. Todas y cada una de ellas son ricas y millonarias en inteligencia, sentido del humor, amistad y generosidad.

Este año ha sido más especial que otros: guitarras, nuevas incorporaciones estupendas, letras muy comprometidas con la igualdad de género, y un saltito por mi parte a la parodia carnavalera feminista.

Es todo un lujo crecer de esta forma, con la sabiduría de aquellas a quienes le rebosan por las orejas (gracias Susana G., gracias Eva), con las risas sanas y momentos de locura (gracias Isa, Dessi, Ali , Pin y Marta), con el compañerismo auténtico que te anima a seguir (gracias Rafi, Pili, Mar, e Irene ), y con los buenos ratos de conversación y risas (gracias Silvia, Sonia y Susana T.).

No es que ya no comprenda los carnavales desde este lado, desde el activismo y cantando en cualquier rincón. Es que no comprendería mi vida sin veros a todas, que espero este año, se multipliquen nuestras reuniones, viajes y quedadas gastronómicas por mil.

Os quiero mucho!!!