jueves 23 de julio de 2009

EN CÁDIZ NO SE PERMITE EL NUDISMO POR LAS FAMILIAS

Cádiz, cuna de la libertad. Eso dicen.
Ciudad donde se supone que disfrutamos del carácter abierto de sus gentes, donde no existe el enchufismo o el miedo a la crítica política libre por futuras represalias. Ciudad que se dibuja desde un despacho consistorial, bajo el antojo de una sola persona que alberga en su cerebro una visión parcial e intolerante ante la diversidad ciudadana.


Y ahora, desde el "excelenquetisimo" mega guay Ayuntamiento de Cádiz, no se permite el nudismo en nuestras playas.


No es nueva esta petición. En Cádiz somos muchos y muchas los que apostamos por una playa abierta y plural; y que a respuesta del concejal Santiago Posada, parece que el que quiera tomar el sol de forma natural y naturista ha de ir más allá de Cortadura. En la nueva ordenanza existe todo un rosario de prohibiciones; la verdad, fuera del sentido común que adolece el cuidado de la arena, el no dejar desperdicios ni llevar muebles, etc. lo demás sobra.


Pero lo más triste y bochornoso, que ese edil popular, defiende su argumento dando la explicación patética de la defensa de la familia.


Parece ser que en el PP cuando carecen de defensas racionales, hacen como la santa iglesia, apuestan por la moralidad y el sentir católico y conservador de los valores tradicionales de la familia. Qué bien lo tienen aprendido.


¿Qué pasa? ¿Que las personas que practican el nudismo no tienen o van en familia a disfrutar de la playa? ¿Se les ha (se nos ha) de considerar como apestados?

¿También van a prohibir el top less?¿O eso no molesta tanto a los valores de la familia?

¿También se va a prohibir a los niños y niñas pequeños/as que vayan desnudos? Ya me imagino a Teófila y su concejalito Posada, con pamela y gafas de sol de marca, repartiendo dodotis acuáticos con el logo de "Cádiz, la ciudad que sonríe".


En unas declaraciones de Posada, afirma que las personas que practican el nudismo tienen un perfil más juvenil, y "especial".¿¿¿¿¿¿ESPECIAL??????


Especial lo considero yo a él, que posee una visión sectárea de la demanda ciudadana, que no atiende a la diversidad, ni entiende la multitud de tipología familiar.

No somos nada especiales las personas que pensamos y defendemos una vida libre, sin tabúes propios de la herencia bochornosa de esconder el cuerpo desnudo como si fuera un gran pecado.

La relación positiva con nuestro cuerpo es símbolo de una excelente autoestima, y que el ser humano esconde una belleza natural desde la cabeza hasta los pies.


A lo mejor el señor Posada no se siente a gusto con su cuerpo. Es su problema, no el nuestro.

martes 21 de julio de 2009

LO QUE REALMENTE IMPORTA


Ahora que no mira nadie, ahora que no me escuchan, y que mi concentración se adormece por una especie de enfriamiento debido al aire acondicionado que recae sobre mi y mi mesa de trabajo; me envuelve una especie de interés desorbitado por agradecer.
Así es, de pronto, tengo ganas de agradecer.

¿No os pasa que a veces, al cabo de un tiempo, en el que te echaron un cable, piensas: “no se si se lo agradecí los suficiente”, o “debería haberle regalado algo”?, como que con el paso del tiempo comienza a avivar la fuerza de aquel favor, de aquel dinero prestado o de aquella mano en el hombro.

Quiero ir más allá. El agradecimiento al que me refiero es el que socialmente no se entiende como favor, sino como deber. Que va. Cada día lo tengo más claro. Esos “deberes” son verdaderos favores.

Y tengo una gran lista de trabajos y agradecimientos (al estilo Me llamo Tati Earl) y que de algún modo comenzaré a llevar a cabo.

Creo que son las cosas que realmente importan, lo que nos llega al centro de nuestro ser, y que derriba el maleficio cruel de: “nadie hace nada por nadie GRATIS”.

Por desgracia, estas reflexiones aparecen cuando lo valoras de forma objetiva. ¿Y cómo se produce esta reacción? Cuando te encuentras frente a alguien que no recibe esos favores, que no tiene nada que agradecer.

Agradezco el cuidado, cariñoso y adaptado al 100% en mi persona de mis padres, apoyo incondicional que debería parecer en el diccionario, en mis momentos de enfermedad (una recuperación envidiable de una operación de hernia discal en el contexto más cómodo posible), en la comprensión ante mis dudas, en la inteligencia aplicada a mis problemas…

Agradezco la amistad verdadera de mi núcleo de amigos y amigas, que aunque pase el tiempo de lejanía por cuestiones laborales o geográficas, siempre están ahí.

Agradezco el amor recibido, el trabajo de alimentar una relación a través de la comprensión, sinceridad y pasión.

Este post, con el corazón en mano, que escribo hoy, espero que permanezca en mí por mucho tiempo. Porque estas son mis cosas, las que realmente importan.

miércoles 15 de julio de 2009

INAUGURACION NUEVA SEDE



Ayer asistí a la inauguración de la nueva sede del PSOE en Cádiz. Acto multitudinario de militancia allí donde los haya, lleno de compañeros y compañeras que me apetecía ver, y una buena representación institucional.


Hubo discursos mediocres y otros que me entusiasmaron. La dinámica de estos actos siempre caracterizan los nuevos avances, los nuevos retos. Y las palabras del nuevo Presidente de la Junta de Andalucía estaban llenas de ilusión, y una mezcla de valores tradicionales socialistas, valores verdaderos y un sabor a pueblo que me hacia revivir situaciones políticas de años atrás.


Cuando se acuden a muchos mitines, el hecho de que despierte uno especial interés es digno de destacar. Y anoche Pepe Griñán tuvo en mí ese efecto. Cercanía, sencillez y una inteligencia en sus palabras, muy medidas para la ocasión. Como él mismo dijo, cuando se habla desde el corazón, uno no se puede equivocar. A ese nuevo talante, que poco a poco va aterrizando en Andalucía le deseo todo lo mejor. Es el talante que pido a los/as dirigentes, y el que tiene que acercarse a la ciudadanía, ávida de políticos y políticas que merezcan la pena, que les escuche y que trabajen duramente por la solución de problemas.


Recuerdo que hace varios años, mi amigo Paco Piniella me prestó un libro, de Norberto Bobbio (“Derecha e Izquierda”), el cual me tocó la “fibra sensible”, sintiéndome identificada y especialmente posicionada en un lado determinado del plano político en su amplio abanico ideológico. Recuerdo que decía algo así como que ser de izquierdas es luchar por un ideal, que se engloba en la igualdad total entre todas las personas, y que vivir siendo de izquierdas (no sólo hacer política, también hay que pensarla, vivirla, sentirla y expresarla) es “estar encendido por una gran pasión”. Y eso se percibió anoche.

A muchos y muchas la política nos remueve, nos incentiva, nos ilusiona y ejerce una poderosa influencia en el prisma con el que vemos el mundo que nos rodea. Nos vuelve sensibles ante las injusticias sociales, detectamos con mayor facilidad las desigualdades, sean del tipo que sean, nos frustra cuando existe corrupción, y nos da esperanzas para conseguir un mundo que crezca sin pisar a nadie. Y esta perspectiva es valiosa se esté donde se esté, ya sea una posición política en primer plano, ya sea desde la asociación de vecinos del barrio. Esto es lo maravilloso de la política, emerge desde cualquier lugar.

El formato pragmático en el que viven los partidos políticos han de ser ejemplo de esfuerzo y lucha colectiva, especialmente por los que poseen mayores dificultades a la situación ideal anteriormente descrita. Mirar hacia fuera, y hacia todos los lados es imprescindible para quedarnos con una visión objetiva y útil de cara a la búsqueda activa de soluciones.

Si nos miramos el ombligo, nada cambiará, nada mejorará. Las voluntades perjudiciales que existen, que están en todos lados, suelen mirarse el ombligo y el bolsillo, y esa mirada egocéntrica posee como consecuencia directa el desembarco de todo un alud de intereses personales que contamina cualquier avance social o reivindicación.

Por ello, es fundamental la apertura a los cambios, la aceptación de errores y el liderazgo sano y equilibrado. Ésa es la clave: el equilibrio en la participación política, la puesta en orden de todos los factores que intervienen en el quehacer diario, eliminando todas aquellas actitudes impropias de una entidad sana e incorrupta, y la aceptación de fuerzas dispares, que convergen en un destino común, la mejora de la sociedad y la eliminación de desigualdades.

Y ayer viví momentos agradables de "apasionamiento" político en palabras y actitudes.


Espero que quede en mi recuerdo por mucho tiempo ese entusiasmo y cercanía de Pepe Griñán, y el breve encuentro y conversación con nuestra Ministra de Igualdad, Bibiana.

(autor foto: Pepe S. Estudillo)



lunes 13 de julio de 2009

IMPOTENCIA NO ASISTIDA


Nunca sabes cómo reaccionas ante una violenta situación hasta que te topas con ella. Por desgracia, en este mundo existen personas indeseables que focalizan su energía en el daño cercano y son incapaces de resolver cualquier problema a través de las palabras. El arraigo a una educación alejada del respeto se reproduce todos los dias, en todos los rincones de este, nuestro mundo. Y mientras vamos a la playa con nuestra familia, vemos una comedia en el cine, o asistimos a un concierto, puede haber una mujer, un hijo, una hija, sufriendo alguna agresión a manos de un "macho-machista".

Una que ha trabajado en estos temas ha escuchado historias crueles, llenas de dolor, de inexplicables sentimientos de culpa, de defensas insostenibles y especialmente, ocupadas por el miedo, tanto miedo, que incapacitan cualquier toma de decisión lógica.

Sin embargo, para lo que nunca estaré preparada era para vivirlo en directo.

Sábado a las 13.40 aproximadamente. Lugar: Avenida Juan Carlos I, cerca del restaurante "La Almadraba".

Una pareja adulta con una chica de unos 15 años, de orígen italiano, iban discutiendo a unos 3 metros frente a mí, mientras paseaba a mi perro.

Discuten, gritan y percibo tensión. Y ocurre. Ese desgraciado comienza a asestar patadas y fuertes golpes en la cabeza de su pareja. Escribiendo ésto me hace reproducir la escena, y os puedo asegurar que la sensación de asco intenso que tengo es indescriptible.

Ante esta violenta situación, regada por los gritos de desesperación de la hija adolescente, una no piensa en consecuencias, reacciona. Y mi reacción se centró en gritar al maltrator (insultos) y llamar su atención. Me arrepentí intensamente de no llevar mi móvil, hubiera sido mucho más eficaz. No paraba de golpearla, pero no me atrevía acercarme. Grité, mientras que otras personas disfrutaban en la terraza de dicho restaurante de una cerveza fresca, pero que sólo mojaban su egoísta garganta. Es más, pasó cerca mía un hombre con móvil en mano, al que le dije que llamara a la policía. Ni caso. Como si hablara en otro idioma, y reforzando la tesis que especifica que muchos casos de violencia de género se evitarían si existiera una real concienciación social. Joder, se trata de un problema público, sin embargo la mirada anodina de esta persona me frustró mucho más.

Cuando algún insulto llamó más que otros, la atención del indeseable, se giró hacia mi. En esos momentos noté la tensión en el ambiente. La hija gritaba como un animal herido, la mujer se llevaba las manos a la cabeza, dando sensación de mayor indefensión y el maltratador me empezó a gritar algo en italiano. Le respondí (a pensar de no entender nada) y como no me atrevía a acercarme, le grité que llamaría a la policía, y como reacción de impotencia, le tiré una bolsita llena de defecaciones que acababa de recoger de mi perro.

A partir de aquí comenzaron a temblarme las piernas. Aquí no se qué podría haber ocurrido.

Él se marchó hacia una dirección, y su mujer e hija hacia otra. Fui tras ellas, y les dije que lo denunciaran, que no pueden vivir así. Y ella, llorando, despeinada, y con una mirada imborrable de mi memoria, me dijo en italiano algo que entendí como: "no pasa nada, está mal de la cabeza".

Me sentí francamente mal, y totalmente inútil, ante una situación vivida en directo, harta de estudiarla en los libros y manuales. Y más harta aún de ver aparecer trágicas noticias de violencia de género en los medios de comunicación cada día.

Camino a casa, con temblor en manos y piernas, pensé en que quizá evité con mis gritos y el lanzamiento de "mierda" una paliza más grave. O quizá la de más tarde fuera peor. Lo triste es que nunca lo sabré. De lo que no fui consciente, y fue motivo de toque de atención por parte de mi pareja, es del potente peligro en el que me hubiera encontrado si en lugar de marcharse el maltratador hacia otra parte, se hubiera dirigido hacia mí.


No sé, esa fue mi reacción, y todo pasó tan rápido que no me planté unos segundos a valorar consecuencias.

El maltrador lo catalogo como un verdadero "cabrón, indeseable y repugnante". Sin embargo, no sé cómo denominar a todas aquellas personas que estaban presentes y no hicieron absolutamente nada. Para esas personas me quedo sin palabras.

Y así nos va.

miércoles 8 de julio de 2009

LA CENICIENTA QUE NO QUERIA COMER PERDICES



Iniciativas buenas hay, y sin duda alguna, ésta es un buen ejemplo de ello. Lo leí hace unos meses, pero me parece que se trata de una cuestión tan rompedora y que ha movilizado a muchas personas a través de portales webs y blogs, y me siento responsable de darle mi particular difusión.


Un proyecto que salió a luz pública a principios de año, y que Nunila López y Myriam Cameros resaltan al inicio: "Este cuento está dedicado a todas las mujeres valientes que quieren cambiar su vida y a todas aquellas que la perdieron y nos iluminan desde el cielo".


Se llama "La Cenicienta que no quería comer perdices", y desde el título, las ideas que subyacen al relato hasta las ilustraciones las considero totalmente innovadoras, originales y con un profundo interés por promocionar los valores de la igualdad entre sexos, a través de un cuento coeducativo, y totalmente opuesto a cualquiera del estilo del congelado Walt Disney.


Para muchas chicas, es todo un calvario apreciar que los principes azules destiñen (otro cuento infantil que recomiendo, de Mª Teresa Giménez Barbat), que las perdices no están tan ricas, que hay muchas más frutas que la manzana que te venden con veneno y que un final feliz no tiene por qué ser con una unión matrimonial con todo un país vestido con sus mejores galas.


Ocurre como cuando te enteras que los Reyes Magos no existen...mmm, juraría que vi a Melchor en el salón de mi casa en la madrugada de un 6 de Mayo cuando tenía apenas 8 años. Te enteras, lo dudas por unos instantes, la mirada de tu madre o padre lo corrobora, te indignas (¿Cómo he podido estar engañada tanto tiempo?) hasta que finalmente lo asumes acompañado de un suspirito (podría ser algo peor).


Este cuento, refleja de manera muy fresca otra forma de entender la fantasía (que también es reflejo de la sociedad), con personajes que disfrutan de sus roles libres de estereotipos, acompañados de ilustraciones muy atractivas, nada cursis ni rosas.

Hay muchas formas de leerlo; como aún no soy capaz de colgarlo en formato pdf (perdonad mi ignorancia en estos "tejemanejes"), dejo por aqui un listado de blogs en los que se puede disfrutar de esta Cenicienta.

En una de las referencias que he leido por la red, anima a que se lea diciendo que se lee en cinco minutos, y que para aquellas personas que buscan algo diferente, alejado del sexismo, este cuento es como un masaje.

En el BLOG La Naranja de Azahar
En el PORTAL de
Mujeres en Red
En la Web de
Meneame.net
En la Web
SlideShare.net
El el BLOG
Bandeja de Entrada
En el BLOG
Cuando el enemigo vive en casa
En la WEB de
Scribd.com
En el BLOG
Algo Más Íntimo
En el BLOG
Yokanttua
En el BLOG
Unes Bruixes de C...
En la Web de
Issuu.com
En el BLOG
Pequeñas Observaciones
En el BLOG
Lolita8
En el BLOG
Chocolate Bailable

lunes 6 de julio de 2009

Mi fin de semana movidito


Hay fines de semana que pasan desapercibidos, y otros que se llenan de anécdotas, risas, buenas conversaciones y compañías de lujo.

Y este fin de semana lo he disfrutado de este modo.

Comenzando por el viernes, cena y copas en casa de amigo, donde nos mezclamos una serie de personas de ámbitos muy diferentes, pero con denominadores comunes: amistad con los cumpleañeros, ganas de conversar, buen paladar y sentido del humor. Todo ello regado de manjares y bebidas que aún saboreo y valoro

Pasamos al sábado, camino a Jimena de la Frontera, un viaje agradable con mi chico, canciones italianas en Radio 3 y un paisaje de lujo como es el de la costa gaditana. También alli nos reunimos con amigos con el objetivo común de pasarlo bien y disfrutar del concierto que ofrecía gratuitamente el ayuntamiento de Jimena en su festival (recomendado) de MACACO.

Dos horas de baile, saltos (...mi espalda todavia se acuerda de Macaco), sudor, humos sospechosos y agradables, estética y pantallazos audiovisuales con mucha elegancia, canciones antiguas y nuevas, palabras de solidaridad y ritmo, mucho ritmo.

Hoy lunes, aun tengo ese gusanillo del divertimento pasado, y por supuesto, las secuelas que me recuerdan que ya no soy una quinceañera... pero qúé bien me lo he pasado. Espero repetir.

viernes 3 de julio de 2009

MI MEJOR ERROR




















Desde la infancia aprendemos a ser personas. Todas diferentes, con experiencias distintas, con personalidad propia. En mi caso, desde que era pequeña fui aprendiendo a configurar una vida amable, respetuosa, y sobre todo, con la capacidad suficiente de amar sobre todas las cosas.
Pocas veces he tenido el sentimiento del odio, nunca cercano, y con esfuerzos a eliminarlo para que no me envenenara.
Y con respecto al amor, he amado en mi vida de treinteañera de muchas formas.
Erich Fromm en "El arte de amar" lo decía muy claro, amar es un arte, que como tal, ha de trabajarse cada día, es algo a lo que hay que dedicar tiempo y energía, para que esa reiterada llama no se apague. Siempre he sido muy escéptica con las historias de amor verdadero, el amor es para siempre...y demás florituras propias de los cuentos de hadas.
Desde luego, cometemos errores y de forma positiva hay que afrontarlos, aprender y mejorar de forma continuada a lo largo de nuestras vidas.

Mi mejor error fue pensar en su día que el enamoramiento pasa y que el amor se desvanece. No digo que esto no pase, evidentemente, no pretendo citar teorías y constructos de la psicología y la sexología que hablan de ello. Yo hablo de mi error, mi mejor error. El error que me sorprende cada mañana, y el que me persigue recordándome la suerte que he tenido. El error que me demostró hace más de dos años lo inútil que es generalizar. El error que me mima y me anima para que me esfuerce en una relación que mejora. El error que me acompaña en las dudas. El error que me facilita las ganas de alimentar mi amor por alguien. El error al que agradezco a diario que me permitiera enamorarme. El error que me presentó a mi compañero.
Sin duda alguna, mi mejor error.