Aunque la Federación Mujeres Progresistas de Andalucía no tiene por costumbre interferir cuando estamos en pleno proceso electoral, ante la gravedad de las declaraciones del candidato del Partido Popular, que se posiciona en contra de las mujeres y de la legislación española vigente, debemos manifestar nuestra más absoluta repulsa y exigirle que retire su candidatura a las próximas elecciones europeas.
La Federación Mujeres Progresistas de Andalucía condena enérgicamente las opiniones del cardenal Antonio Cañizares, afirmando que es más grave el aborto que el abuso de menores, pero aun más el apoyo mostrado por Jaime Mayor Oreja, candidato del PP al Parlamento Europeo.
Las declaraciones de Cañizares son un paso en más en la hipocresía manifiesta de la Iglesia hacia las mujeres y los niños. Recordemos el escándalo destapado en el año 2000, cuando salieron a la luz las violaciones cometidas por sacerdotes a monjas en 23 países, algunos como Estados Unidos, Italia e Irlanda, a las que luego se hizo abortar, hechos reconocidos por el propio Vaticano. Esto nos muestra cómo la Iglesia cambia de vara de medir según le convenga.
En declaraciones de su presidenta, Alicia Vañó, es absolutamente indignante la falta de sensibilidad de la Iglesia hacia las mujeres y los niños y niñas, y una irresponsabilidad absoluta que el candidato del PP afirme que lo que hizo Cañizares fue establecer “cierta ordenación dentro de la aberración de ambas cosas”.
Le pese a quien le pese, el aborto en nuestro país está legislado y contemplado en los supuestos que establece la Ley. Un candidato que expresa su apoyo a semejantes declaraciones se descalifica a sí mismo y, por lo tanto, desde la Federación Mujeres Progresistas de Andalucía le exigimos que retire su candidatura electoral.
Y en este contexto de locura, esta semana hemos leído en el Semanario Católico de Información Alfa y Omega, que se distribuye con ABC, cómo Ricardo Benjumea, rizando aun más el rizo, para condenar la píldora poscoital pide la despenalización de la violación.
La Federación Mujeres Progresistas de Andalucía condena enérgicamente las opiniones del cardenal Antonio Cañizares, afirmando que es más grave el aborto que el abuso de menores, pero aun más el apoyo mostrado por Jaime Mayor Oreja, candidato del PP al Parlamento Europeo.
Las declaraciones de Cañizares son un paso en más en la hipocresía manifiesta de la Iglesia hacia las mujeres y los niños. Recordemos el escándalo destapado en el año 2000, cuando salieron a la luz las violaciones cometidas por sacerdotes a monjas en 23 países, algunos como Estados Unidos, Italia e Irlanda, a las que luego se hizo abortar, hechos reconocidos por el propio Vaticano. Esto nos muestra cómo la Iglesia cambia de vara de medir según le convenga.
En declaraciones de su presidenta, Alicia Vañó, es absolutamente indignante la falta de sensibilidad de la Iglesia hacia las mujeres y los niños y niñas, y una irresponsabilidad absoluta que el candidato del PP afirme que lo que hizo Cañizares fue establecer “cierta ordenación dentro de la aberración de ambas cosas”.
Le pese a quien le pese, el aborto en nuestro país está legislado y contemplado en los supuestos que establece la Ley. Un candidato que expresa su apoyo a semejantes declaraciones se descalifica a sí mismo y, por lo tanto, desde la Federación Mujeres Progresistas de Andalucía le exigimos que retire su candidatura electoral.
Y en este contexto de locura, esta semana hemos leído en el Semanario Católico de Información Alfa y Omega, que se distribuye con ABC, cómo Ricardo Benjumea, rizando aun más el rizo, para condenar la píldora poscoital pide la despenalización de la violación.








