miércoles 26 de octubre de 2011

Y LO IMPOSIBLE TAMBIEN...

Momento de cambios. Eso es bueno, ¿verdad? No lo digo sólo por mis 34 años recién cumplidos, sino porque tengo la cabeza repleta de proyectos y objetivos, de lo más ambiciosos. ¿Y por qué no?

Este fin de semana, asistí a un curso fascinante, de Juan Planes, un peculiar docente que regala las claves de la felicidad. Y lo mejor de todo, es que las herramientas las tenemos nosotr@s mism@s, sólo hay que ponerlas en marcha.

Me agarro a ese árbol con fuerza, y a esperar a que caigan los frutos. Eliminar de mi vida aquellas cosas que me frustran, preocupan sin razón o no me aporten nada positivo.

Sólo hay que soñar y perseguir lo posible. Y lo imposible también.