Llevaba un tiempo con una montaña de palabras marchitas de no usarlas. Ella se siente sola, y nunca lo está. Espera con ansia una lluvia de sueños, que no hacen más que recordarle lo que no tiene, lo que añora y lo que anhela. Las palabras se transforman en eco en su propia cabeza, no sabe cómo establecerlas, no conocen el orden y viven bajo el caos. Ella le busca sentido al laberinto, sin apenas lograrlo.
Ahora vive de arrancar miradas ajenas que se confunden con su propia sombra
2 comentarios:
precioso
Pues di exactamente lo que piensas y sabes que necesitan que digas. Di la verdad, di que no aguantas más. Di que ni rojos ni azules, ni cristales de colores. Di que ni paseos por la playa ni subidas por las montañas. Di que no queremos representación por parte de quien nos representa puesto que sólo representa lo que les interesa representar, pero que a la hora de la verdad no es nada.
Más que decir os corresponde gritar!!!(ahora o nunca)
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