jueves 28 de octubre de 2010

FINALIZANDO CURSO DE NNTT EN ALCALA DEL VALLE



Ha sido un placer impartir este curso en Alcalá del Valle.
Espero que se apunten todos/as al mundo de los blogs

domingo 24 de octubre de 2010

CHUBASQUEROS PARA LOS BARONES DE ZAPATERO

Aún continúo haciendo la digestión de los cambios acontecidos en el Gobierno. Evidentemente me ha dolido la supresión del Ministerio de Igualdad como ente independiente y su adhesión a las políticas sociales y sanitarias. Una reivindicación feminista desde los años 80 ha sido la independencia burocrática y administrativa de los organismos de igualdad, ya que siempre se ha ligado a políticas sociales, como si las mujeres discriminadas (en múltiples espacios), y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres fueran protagonistas de políticas activas dirigidas a una minoría social. Las mujeres no somos un colectivo. Las mujeres no somos una minoría.

No estoy de acuerdo con este cambio, me parece que es un gesto favorable a las políticas neoliberales que están inundando a mi partido, así como que me parece un guiño a la derecha instigadora de mi compañera de partido, Bibiana.

Los medios de comunicación se han cebado de su imagen, de su figura, de su forma de hablar; todos los comentarios al respecto debería haber servido para visualizar en mayor medida la catadura moral de este sector misógino y conservador; y no para que esta presión calara a fondo en la mente de Zapatero.

La misión de las políticas del Ministerio de Igualdad, con un bajo presupuesto y recursos (0,03% de presupuestos del estado), ha sido colocar primeras piedras, enormes piedras, para que la sociedad española vaya transformándose en un contexto libre de desigualdades de género. Las políticas transversales, que han de estar presentes en todas y cada una de las acciones del Gobierno si ya eran descafeinadas, ahora tenderán a suprimirse, me temo.

No dudo de la capacidad política de Leire Pajín en mantener lo conseguido, ni que la voz de la impulsora de tantas medidas necesarias, desde una Secretaría de Estado, contenga la dirección adecuada para seguir luchando. Lo que tampoco dudo es que se le ha dado la razón a la derecha. Se le está diciendo que el Ministerio de Igualdad nunca debería haber existido, a pesar que en el mes de marzo de este mismo año, el Presidente del Gobierno confirmaba su no desaparición.

Una vez más, el juego de este gran tablero de ajedrez se sigue llevando desde una perspectiva androcéntrica. Me duele decirlo, pero me siento defraudada, engañada y triste.

Bastante duro es llevar a cabo politicas de igualdad efectivas, crear leyes necesarias que velen por dicha equidad y coordinar diferentes ministerios, para que las mentes pensantes de los barones del partido, se hayan hecho eco de la crítica de la derecha de este país. De haberlo sabido, les hubiera regalado unos chubasqueros.

sábado 16 de octubre de 2010

ME DUELE

He tenido conocimiento del escrito emitido por un grupo de socialistas descontentos y descontentas a través de la prensa escrita (frase dirigida para quien otorga responsabilidades). En este escrito, informan sobre la opinión contraria a la gestión de la dirección local del PSOE de Cádiz. Nada nuevo. Lo novedoso es que eligieran el día previo a la presentación de la candidatura de Marta Meléndez.

Soy una militante activa en los alrededores de la sede, sigo ejerciendo y pensando desde un socialismo crítico y mi identificación con los valores de izquierdas los tengo tan asimilados, que a veces me cuesta verlos donde deben estar: en las direcciones políticas, en las ejecutivas y en la gestión pública.

Soy partícipe de realizar la crítica cara a cara, en los espacios (por muy maniatados que estén) dirigidos a ello, como son las asambleas o reuniones sectoriales (que hay poquisimas, pero hay).

Ya hubo una vez que alcé la voz, con el apoyo de muchos compañeros y compañeras (y hubieran sido más si desde Madrid no nos hubieran impugnado injustamente el censo). Fue un intento de impulso del cambio. Y se quedó en el intento: mi falta de experiencia en la dura negociación, malintencionadas estrategias de supuestos apoyos, antipatías personales (y un poco patológicas) y una asamblea muy pero que muy controlada. Eso si, fue una experiencia de lo más enriquecedora y me ayudó a conocer las tripas de mi partido como nunca. Por supuesto aquello tuvo sus consecuencias y secuelas; la toma de posesión de una gestión caduca y vacía de contenidos estratégicos y expertos, y el acercamiento de estómagos agradecidos.

Nada nuevo.

Con el tiempo, y los intentos de los sectores críticos a realizar un cambio se vuelven muy anecdóticos; no faltos de intereses ajenos al partido y de metodologías poco honrosas.
Nada nuevo.

En estos momentos, considero que hay que aceptar la situación. Han sido muchas las ocasiones acontecidas para haber intentado cambiar las cosas, entre todas las personas. Lanzar piedras hirientes sólo hace que empeoren las cosas. Las cartas están echadas...y las encuestan ya lo dicen todo.

Para que se me entienda mejor: este pesimismo que muestro es fruto del análisis del recorrido de la gestión de unos pocos años hasta ahora. No merece la pena calentar, despeinar o lanzar gritos...todo se quedará en el aire.

Los cambios han de ser contundentes, radicales (es decir, desde la raíz), desde arriba hasta abajo, vertical y horizontal...si no, no cambiará nada...sólo se dañará a la imagen del partido, que también es el mío. Y me duele.