Me apunto al debate sobre la eliminación o no de las diputaciones provinciales. He trabajado en una, he vivido sus particularidades y aprendido todo un abanico de formas de hacer, y evidentemente, cómo no hacer las cosas.
Teóricamente, la existencia de las diputaciones provinciales radica en la colaboración, cooperación y transferencia de fondos públicos a los municipios menores de 20.000 habitantes, facilitar la accesibilidad a bienes y recursos públicos de toda la ciudadanía de la provincia sin distinción, etcétera, etcétera, etcétera. Cuestión de leerse la normativa vigente al respecto.
Pero vamos a la realidad, a la práctica diaria y a la gestión de las diputaciones. Si se realizara un análisis de los ingresos y gastos (al menos en la que yo conozco), la cosa no saldría muy bien parada. Pero donde sacarían un suspenso de los de "todo el verano sin salir", sería en la gestión de personal, y algunas decisiones políticas de alta alcurnia.
A lo mejor resulta aventurado, me da igual, pero no es ningún secreto (sólo hay que saber escuchar y mirar), la cantidad de funcionariado y no funcionariado sobrante que existe en la diputación de Cádiz (sin desmerecer lo que ocurre en otras provincias). En la época de crisis que vivimos, cuando nuestros representantes políticos deben idear soluciones para no sumergirnos más en este boquete económico, no sé porque obvian la funcionalidad, y lo que es más importante, la EFECTIVIDAD Y EFICIENCIA de las administraciones públicas. No entiendo el miedo a recortar innecesarios puestos o herencias inútiles, y especialmente, a realizar una RPT de gran magnitud. El Presidente Pepe Griñán ya está tomando cartas en el asunto, de forma coherente a su discurso, recortando gastos innecesarios, aunando direcciones o suprimiéndolas, y llevando a cabo medidas de ahorro que conllevarán buenos resultados. Eso me gusta.
En una diputación provincial existen una cantidad de gastos y actuaciones muy pero que muy innecesarias, desde el catering con sus croquetas precocinadas y jarras de refresco sin gas para que la afluencia de público sea mayor (ésto ocurre en absolutamente todas las administraciones, de todos los colores políticos) hasta el mantenimiento de "paseantes", recaderos de fruta y tabaco, o mediadores de asuntos estrictamente de partido que no deberían recibir sueldos directos de nuestros bolsillos... y qué sueldos, madre mía!!! eso si, echar horas, echan, y con el movil pegado al oído todo el día... y que también pagamos de nuestros bolsillos.
Cuando se lidera una institución como ésta, y en defensa del socialismo, no sé dónde quedan los coches ofiliales, los grandes hoteles, los almuerzos regados de buenos vinos y los asesores accesorios. La reestructuración en este sentido es necesaria, desde arriba hasta abajo, y de lado a lado. Especialmente cuando alcanzamos los datos en desempleo que tenemos; es como si en la Plaza de España existiera una burbuja, y al entrar, es el mundo al revés.
Evidentemente, esta crítica no se centra en nadie en concreto, además, creo sinceramente que hay muchisimas personas (cargos y funcionarios/as) que lo hacen realmente bien, y que trabajan por el bien de la institución y la eficacia de las acciones. Faltaría más.
Lo indigno es que, personas "muy preocupadas" por la crisis, no hayan tomado medidas EFICACES al respecto, alimentando con nuestro dinero, unas formas de hacer "afuncionales", arcaicas y propias de un extravangante artista de hollywood.
El debate está abierto, aunque no es de fácil solución; ya que tendría que existir una modificación importante en nuestra Carta Magna... y si es así, no estaría mal aprovechar la ocasión y eliminar las vinculaciones con la iglesia católica; la cual vive en una postura discriminatoria con respecto al resto del mundo (que eliminen la cruz de la declaración de Hacienda...que ya está bien).
Supongo que una postura intermedia sería reducir las funciones de las diputaciones a la cooperación y asistencia de los municipios pequeños, del ámbito rural, que para eso están; e ir abandonando los placeres injustos de los sillones dorados.
Ser socialista significa dar ejemplo. Y en los momentos duros, más de uno debería leer la frase en el carné de partido de nuestro fundador, Pablo Iglesias: "Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espiritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes".
y de regalito final, os dejo los significados de los términos clave que deberían respetarte estrictamente, desde un socialismo honrado y transparente:
EFICACIA: Capacidad de lograr el efecto de lo que se desea.
EFICIENCIA: Relación entre los resultados obtenidos y los recursos utilizados.
Para empezar la semana no está mal, no??