Que determinado tipo de corriente política, utilice el miedo para obtener votos, no es ninguna novedad. No me sorprende el panfleto que ha editado el PP de Badalona, fomentando la xenofobia, alimentando los prejuicios étnicos, y promocionando las diferencias culturales con una correlación simplista y absurda con la delincuencia.
Desde la Dirección del Partido Popular, se han manifestado contrarios a este material divulgativo, incluso han izado una bandera a favor de la necesaria inmigración. Igual les favorece esta desviación de atención mediática; ya se les estaba viendo demasiado el plumero con su apoyo a la "corriente de pensamiento" de la Falange. Además, comentan que han sido unas "declaraciones desafortunadas". ¿¿DECLARACIONES?? Se trata más bien de un reflejo ideológico e impulsivo que han intentado colar a la ciudadanía de Badalona. Si tan herido está el PP de Cataluña que haga algo al respecto; no vale con la retirada del folleto y pedir disculpas. Detrás de la elaboración de un díptico de estas características hay muchos elementos: diseño de la estrategia, percepción de la situación, establecimiento de soluciones, lenguaje e imágenes utilizadas, etc. Todo un repertorio de actitudes y "ramarazos" propios de la derecha conservadora y afín al fomento de la xenofobia.
Recordaba el transfondo del documental de Bowling for Columbine (Michael Moore) a colación de esta metedura de pata (una más) del PP. Mientras partidos más racionales fomentan las políticas sociales, la mejora de recursos, de las infraestructuras, etc... hay otros más "impulsivos y viscerales" que destinan elevada financiación (dejemos apartada la financiación gürteliniana) a la mejora de la seguridad, y así crean la demanda, y así lo venden. Y el fundamento es claro, una ciudadanía con odio, con miedo a los/as demás, es mayormente manipulable, inhibe cualquier amago reivindicativo y se divide con mayor facilidad.
Colectivos, entidades, partidos y ciudadanos/as están sumándose a la denuncia. Además de resultar una acción vergonzosa, nuestra legislación lo deja claro:Véase el Artículo 510 del Código Penal

