martes 27 de abril de 2010

EL PROGRAMA NO TAN OCULTO DEL PP

Que determinado tipo de corriente política, utilice el miedo para obtener votos, no es ninguna novedad. No me sorprende el panfleto que ha editado el PP de Badalona, fomentando la xenofobia, alimentando los prejuicios étnicos, y promocionando las diferencias culturales con una correlación simplista y absurda con la delincuencia.
Desde la Dirección del Partido Popular, se han manifestado contrarios a este material divulgativo, incluso han izado una bandera a favor de la necesaria inmigración. Igual les favorece esta desviación de atención mediática; ya se les estaba viendo demasiado el plumero con su apoyo a la "corriente de pensamiento" de la Falange. Además, comentan que han sido unas "declaraciones desafortunadas". ¿¿DECLARACIONES?? Se trata más bien de un reflejo ideológico e impulsivo que han intentado colar a la ciudadanía de Badalona. Si tan herido está el PP de Cataluña que haga algo al respecto; no vale con la retirada del folleto y pedir disculpas. Detrás de la elaboración de un díptico de estas características hay muchos elementos: diseño de la estrategia, percepción de la situación, establecimiento de soluciones, lenguaje e imágenes utilizadas, etc. Todo un repertorio de actitudes y "ramarazos" propios de la derecha conservadora y afín al fomento de la xenofobia.
Recordaba el transfondo del documental de Bowling for Columbine (Michael Moore) a colación de esta metedura de pata (una más) del PP. Mientras partidos más racionales fomentan las políticas sociales, la mejora de recursos, de las infraestructuras, etc... hay otros más "impulsivos y viscerales" que destinan elevada financiación (dejemos apartada la financiación gürteliniana) a la mejora de la seguridad, y así crean la demanda, y así lo venden. Y el fundamento es claro, una ciudadanía con odio, con miedo a los/as demás, es mayormente manipulable, inhibe cualquier amago reivindicativo y se divide con mayor facilidad.
Colectivos, entidades, partidos y ciudadanos/as están sumándose a la denuncia. Además de resultar una acción vergonzosa, nuestra legislación lo deja claro:Véase el Artículo 510 del Código Penal

viernes 23 de abril de 2010

martes 13 de abril de 2010

ESTA GENTE SABE LATÍN

Tomar un café escuchando la barbaridad del día, hace que me ponga de mal humor:
La mano derecha del papa, Tarcisio Bertone, relaciona la homosexualidad con la pederastía.
¡YA ESTÁ BIEN!
En primer lugar, tenemos que hacer caso, y escuchar en todos los medios de comunicación (a ver cuándo se les hace el vacío mediático que merecen) la cantidad de irracionalidades, ideas fanáticas e integristas que expulsan por sus bocas. La iglesia romana, aquella que ante la barbarie de exculpar y esconder los casos de pederastia entre sus filas, separan perfectamente la justicia civil de la divina. Afirman que cuando les llegan una denuncia, abren un proceso canónico y expulsan al sacerdote, aunque si él presenta arrepentimiento, se aisla y ante su confesión como pecador, llevará una vida de penintencia.
ESTA GENTE SABE LATÍN
La idiotez absoluta de relacionar la homosexualidad con la delincuencia más repugnante me parece un asunto que traiciona y vulnera los derechos humanos, y cualquier mente inteligente.
pero claro, ¿qué podemos pensar de una religión que nos vende que el universo se creó en 7 días, que hay serpientes que hablan, y que la primera mujer surgió de una costilla?
Y otra cuestión: si la homosexualidad está vinculada a ser abusador de menores... ¿qué ocurrirá cuando aumenten las denuncias de las niñas (estadísticamente mayor)? Entonces...¿lo relacionarán con la heterosexualidad? ¿Tendremos la culpa los/as rojos/as?
Desde luego escuchar tremendas barbaridades me hace sentir vergüenza, de compartir el mismo mundo que estos, que saben latín, pero de verdad.
Algo habrá que hacer ante todo ésto, estemos donde estemos, desde la comunidad internacional (aún esperamos su reprimenda por permitir que la iglesia promueva el contagio de SIDA en países africanos), hasta nuestros barrios.
El mundo en el que me gustaría vivir, esta gente, no tienen cabida.

jueves 8 de abril de 2010

MIRADAS LIMPIAS

Ayer conversaba con una compañera de trabajo, a colación del caso Gürtel, los elementos corruptos que juegan en la política. Ella, persona formada, culta e implicada, me comentaba que no cree en la política, y por tanto, en ninguna persona que se dedique a ello. La posterior generalización a otros casos de corrupción de otros partidos fue evidente. Dicha generalización y la unión de factores comunes en ideologías contrarias es muy fácil que se produzca. Y si a ello le añadimos lo estereotipada que se encuentra la clase política, la parcialidad de los medios de comunicación, las presiones empresa-económicas... me viene a la cabeza una frase de Santiago Carrillo que viene al caso: "En la política el arrepentimiento no existe, uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento".

Es imposible poder realizar un complejo análisis de la persona que va a asumir un cargo público,´y saber cuáles son sus verdaderas intenciones, eso queda en su intimidad y alcoba. Además, a lo largo de un ciclo puede variar, rodearse de enemigos, tomar decisiones contrarias a la dirección del partido y malas influencias.

La Justicia ha de desembarcar de lleno en estas barbaridades (aunque llegue muy tarde, especialmente para la ciudadanía cumplidora con sus impuestos): ¿¿¿sentirán un ápice de arrepentimiento los señores Francisco Correa, Pablo Crespo, Luis Bárcenas, Alberto López Viejo...y varias decenas de personas más???

¿Qué ocurre en los cimientos del PP que da vía libre a delincuentes y amorales a llevar a cabo este despliegue de abusos?

¿Falla el sistema político en general ?

La corrupción es un síntoma de que algo no marcha como debería, alimentado de la pasividad ciudadana debido a la estructura política ejecutiva impuesta por nuestra democracia.

Los valores democráticos reales deberían salir más a la luz. Yo estoy convencida que una mejora debería centrarse en simplificar los procesos políticos y por supuesto, abrir todos los cauces posibles de la PARTICIPACIÓN.

Terminaba mi conversación con esta compañera, dándole mi opinión al respecto. Es cierto que existen malas personas en todos los partidos, es evidente. Sin embargo, le insistí en la idea de que la política no es corrupta en sí misma; es el manejo, la metodología y el mal uso que se hace de ella.

Cuando se eligen a representantes políticos, lo principal es que en todo esto tenga mayor peso el interés de la ciudadanía por encima del interés personal. Y eso se ve a leguas. Sólo hay que tener una mirada limpia.