Con los resultados de las encuestas recientes del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) de Andalucía, para los/as socialistas el horizonte no se nos pinta nada esperanzador.
Según las encuestas realizadas, perdemos en Andalucía y perdemos en la provincia gaditana. Por un lado, me siento tranquila porque mis representantes y varones estarán estrujándose la sesera elaborando estrategias y campañas de comunicación con objeto de mejorar esta situación que se augura dificultosa.
Pero por otro lado, volcando mi perspectiva crítica, la necesidad de cambio de visión política es imprescindible. Aprender y analizar estos datos (teniendo en cuenta el evidente margen de error), observando con los ojos abiertos (y no con resúmenes de prensa en la mesa del despacho cada mañana), escuchando la demanda de soluciones desde la ciudadanía sobre importantes problemas en nuestra comunidad y provincia (y no a través de las noticias de emisoras de radio amigas) y proponer soluciones efectivas y bajo asesoramiento profesional (y no bajo pactos absurdos, intereses personales o criterios familiares o territoriales), son ingredientes tan evidentes, que me resulta terriblemente preocupante.
Salir de la burbuja institucional es una medida que despeja la mente, tanto, como un buen baño en el mar. Volcarse en los problemas reales, despojarse de lacras históricas y mirar hacia el futuro de la mano de ideas innovadoras, son factores que pueden cambiar (en mayor o menor medida) estas estadísticas de cara a las próximas elecciones.
Para extrapolar esta situación al nivel de la capital gaditana, se me hace demasiado fatigoso. Lo dejo para otro día, vale?