jueves 8 de abril de 2010

MIRADAS LIMPIAS

Ayer conversaba con una compañera de trabajo, a colación del caso Gürtel, los elementos corruptos que juegan en la política. Ella, persona formada, culta e implicada, me comentaba que no cree en la política, y por tanto, en ninguna persona que se dedique a ello. La posterior generalización a otros casos de corrupción de otros partidos fue evidente. Dicha generalización y la unión de factores comunes en ideologías contrarias es muy fácil que se produzca. Y si a ello le añadimos lo estereotipada que se encuentra la clase política, la parcialidad de los medios de comunicación, las presiones empresa-económicas... me viene a la cabeza una frase de Santiago Carrillo que viene al caso: "En la política el arrepentimiento no existe, uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento".

Es imposible poder realizar un complejo análisis de la persona que va a asumir un cargo público,´y saber cuáles son sus verdaderas intenciones, eso queda en su intimidad y alcoba. Además, a lo largo de un ciclo puede variar, rodearse de enemigos, tomar decisiones contrarias a la dirección del partido y malas influencias.

La Justicia ha de desembarcar de lleno en estas barbaridades (aunque llegue muy tarde, especialmente para la ciudadanía cumplidora con sus impuestos): ¿¿¿sentirán un ápice de arrepentimiento los señores Francisco Correa, Pablo Crespo, Luis Bárcenas, Alberto López Viejo...y varias decenas de personas más???

¿Qué ocurre en los cimientos del PP que da vía libre a delincuentes y amorales a llevar a cabo este despliegue de abusos?

¿Falla el sistema político en general ?

La corrupción es un síntoma de que algo no marcha como debería, alimentado de la pasividad ciudadana debido a la estructura política ejecutiva impuesta por nuestra democracia.

Los valores democráticos reales deberían salir más a la luz. Yo estoy convencida que una mejora debería centrarse en simplificar los procesos políticos y por supuesto, abrir todos los cauces posibles de la PARTICIPACIÓN.

Terminaba mi conversación con esta compañera, dándole mi opinión al respecto. Es cierto que existen malas personas en todos los partidos, es evidente. Sin embargo, le insistí en la idea de que la política no es corrupta en sí misma; es el manejo, la metodología y el mal uso que se hace de ella.

Cuando se eligen a representantes políticos, lo principal es que en todo esto tenga mayor peso el interés de la ciudadanía por encima del interés personal. Y eso se ve a leguas. Sólo hay que tener una mirada limpia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

presentáte a candidata. Tu si que tienes una mirada limpia

Juan José López JARILLO dijo...

Lleva razón el/la comentarita anterior...tienes una mirada limpia.

Salud

Anónimo dijo...

TOTALMENTE!