Leí hace poco en un blog amigo, una especie de revisión crítica a las declaraciones sobre el patriotismo español del Sr. Bono antes que el sentimiento del socialismo; y cómo se lidera el movimiento cristiano en el seno del PSOE, equiparándolo al movimiento feminista.
La doble militancia que llevamos muchas mujeres y hombres como feministas y socialistas, que traen tantos problemas estructurales y en las relaciones internas, producto de la falta de asimilación de los valores feministas en el seno del partido, posee consecuencias beneficiosas, especialmente en el desarrollo de las políticas de igualdad. Quedan muchos puntos por definir, ya que el feminismo, en su amplio espectro crítico y de carácter constructivo, va adentrando poco a poco en la ideología, no sin encontrarnos obstáculos, falta de conciencia, o imitación de discursos sin credibilidad ninguna.
El interés por realizar algo parecido, desde el "sector cristiano" de la Internacional Socialista, que va creciendo en nuestras filas, desconozco si se va a tramitar en avances progresistas, o por el contrario, se establecerá unos cánones básicos inundados por la moral cristiana. Debido a mi desconocimiento ante tal movimiento, no me gustaría abrir ninguna brecha, sin embargo, entiendo que estos ámbitos no son lo compatibles que debieran ser.
El cristianismo abarca desde la más profunda convicción de lo oportuno de seguir el camino de las palabras de Cristo (¿?) en la vida personal hasta el activismo e integrismo católico, una línea carente de polos opuestos, pero que posee en sí misma, tipologías y diferentes niveles de afiliación a esta religión. ¿No os parece que existe una amplia incoherencia en intentar combinar la moral cristiana con las ideas progresistas?
Repito que puede ser debido a mi desconocimiento, y prometo informarme sobre el tema, pero no entiendo cómo intentan equiparar el feminismo, como movimiento social y político, con el cristianismo, una elección religiosa y personal. Si me dicen que introducir el cristianismo en el socialismo se refiere a ser mejor personas, no veo el problema, y más en los tiempos corruptos e indecentes (políticamente hablando)que corren; si ya hablamos de evangelizar, entiendo que eso no es admisible.
El feminismo es respetuoso con las creencias ideológicas y religiosas, aunque lucha contra las desigualdades y la discriminación hacia las mujeres, y actualmente, casi todas las religiones, y especialmente la católica, no le ha hecho, le está haciendo ni le hará ningún favor a la consecución de la igualdad. Para el movimiento feminista nos parece una falta total de respeto y un atentado a la dignidad e integridad de las personas, el cúmulo de manifestaciones machistas, ancestrales e impuesta que lanzan los representantes de la iglesia católica.
El sr. Bono es el Presidente del Parlamento, es un político con enorme recorrido y que contribuye a la construcción del socialismo. Si él quiere seguir el camino de Cristo, que lo siga en su casa, o en las iglesias, que para eso están, no desde el escaño.