
Continúa mi indignación ante tantas palabras absurdas y manipuladoras, escondidas tras la hipocresía más brutal, y con diferentes caras y nombres. La declaración: "El aborto es peor que la pederastia" aún me produce escalofríos. No sólo por el contenido en sí, sino por quienes lo dicen. Representantes políticos e ideológicos que son referencia de muchas personas, a los cuales se les supone una mínima garantía de respeto a las personas, a la dignidad y al derecho de la libre decisión. Suposición anulada.
La lógica que intentan expresar estas personas, así como los grupos "provida" no la termino de comprender. Para ellos, el cigoto (incluso recién acabada el proceso de anidación) es lo mismo que un bebé; abortar es asesinar porque este cigoto es ya un ser humano. Sin embargo, esta lógica no la extrapolan a los casos de pederastia. Lo explica el director de Público en la sección de Opinión, Ignacio Escolar: El error está en la premisa: al igual que un pederasta no distingue entre un adulto y un menor, los provida no ven diferencias entre un bebé y un feto.
Insisto en que el debate sobre aborto si o aborto no, ya se superó hace más de 25 años. Que no nos distraigan la atención sobre lo realmente importante. La oportunidad única que poseemos, porque al fin, vamos a poder disfrutar de una ley que regule los derechos en materia de sexualidad es un gran paso para la sociedad española. Evidentemente, a la derecha y a la ultraderecha, esta ley regula "libertinajes", porque siguen adhesionados a la cultura de la Sección Femenina, especialmente con respecto al papel que las mujeres jugamos en la sociedad. Y si nos adentramos en la sexualidad femenina, mayor reacción radical por parte de los conservadores obtendremos: campañas publicitarias, ruedas de prensa, debates monocolor, nuevas "Radio Maria"s, etc.
Ayer informaron de resultados en diferentes medios de comunicación sobre varias encuestas relativas a la opinión pública sobre la edad de los 16 años y el permiso paterno/materno para practicar una IVE. En dichas encuestas prevalece la opinión del desacuerdo ante tal premisa. Desde fuera, podemos pensar que es una barbaridad. Pero considero que ésta, como muchas otras, es una de las cuestiones que han de decidir los/as expertos/as en la materia. Si he de decir, que en mi experiencia como experta en educación afectivo sexual con adolescentes, he vivido situaciones muy desagradables, donde si hubiera existido esta premisa de los 16 años, se hubieran evitado consecuencias terribles, como intentar abortar bajo recomendaciones de alguna amiga "experta" quinceañera, o verse en una tesitura diferente donde los padres querían que abortara y la menor embarazada no.
Precisamente, esta ley, además de regular otras muchas cuestiones, asegura que las personas afectadas posean la máxima información, servicios de calidad y la garantía de una toma de decisión responsable y libre.
Todos los dias escucho que esta medida es un error. Y cada vez estoy más convencida de que se trata de una acción muy impopular (y garante de tomar el pelo a la Ministra de Igualdad, siendo joven, mujer y andaluza, hay muchos sectáreos que se regodean de ello), sin embargo, es una medida valiente y afín a una realidad que la derecha española y la iglesia católica no quieren ver. Supongo que tienen bastante con su doble moral, los casos de pederastia y la pérdida de clientela.
2 comentarios:
Totalmente!
ya te digo
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