miércoles, 24 de diciembre de 2008

MACHISMO DESDE EL PALCO




Para aquellos y aquellas que poseen la ilusion de que la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres está lograda, y que las denuncias y reivindicaciones feministas están pasadas de moda, para aquellos que me dicen que sólo escribo sobre temas relacionados con la igualdad, os digo, ES QUE NO LO PUEDO REMEDIAR.


Todos los días desayuna una con noticias diferentes, de forma trágica, los casos de femicidios; aumento de la tasa del paro, que si inflación o deflación, el dinero que gastamos en estas fechas, etc. Sin embargo, también estoy atenta a los detalles, y más si me tocan el alma. Ahi va uno, el machismo y el carnaval.


El señor don (con rintintin) Juan Sales, presidente del consurso del Falla, ha manifestado airosamente su retrógada y repugnante idea sobre el papel de las mujeres en el mes de febrero.


Respecto a la presencia de mujeres como MIEMBRAS del jurado, el muchachito opina que es innecesario, además dice que van a descuidar las tareas domésticas. ¿Pero este tio de donde sale? Además, el Ayuntamiento de Cádiz se queda calladito ante semejante burrada, para variar, porque igual estan de acuerdo con que el lugar perfecto para las mujeres es la cocina. Bueno, la iglesia y muchos sectores conservadores piensan lo mismo: todo está relacionado.


Bastantes connotaciones machistas posee el carnaval de Cadiz de por si, sin culpabilizar a nadie, pues es fiel reflejo aún de una realidad vigente: la sociedad actual se basa en una estructura patriarcal y machista. Las mujeres siempre hemos sido las agentes pasivas, a las que se nos piropea; y muchas, muchisimas, se quedan en casa mientras los maridos pavonean sus artes masculinas en la carpa carnavalera.


Desde luego vamos cambiando, autoras, costureras, empresarias, cuarteteras, comparsistas y chirigoteras salimos a la calle. Muchos compañeros incluyen en sus letras (menos de lo que yo quisiera), palabras de aliento y apoyo a las mujeres que queremos vivir el carnaval de otra manera; aunque siempre quedan los iluminados (que van de intelectuales por el hecho de dar clases y llevar gafas) que opinan que un grupo de mujeres cantando no es carnaval, que no suena bien.


En fin, a lo que iba, que para la chirigota femenina a la que pertenezco con orgullo, porque sus integrantes son de lo mejor (ole mis niñas), nunca nos hemos planetado salir en el Falla, pues preferimos el mundo de las callejeras, de las ilegales, por la libertad que acompaña todo el proceso. Pero con presidentes del Jurado como éste, a una le quitan las ganas. ¿Cómo va a juzgar este hombre a una chirigota femenina? ¿Nos tiraría trapos de polvo y fregonas? ¿Como evaluaría las letras escritas por mujeres, las cuales deberían estar preparando la cena a sus maridos?


Señor Sales, quizá nuestra chirigota no tiene calidad para salir en el consurso (alome sí), pero desde luego, usted no nos llega a la suela de nuestros tacones como juez. Mejón, se apunta a uno de los recursos de conciliacion del ayuntamiento (que no son gratis por cierto, vaya mojón de política pública). Aunque bueno, usted será de esos hombres del carnaval, de los de la carpa con mirada oblicua hacia escotes jóvenes, y con una mujer (no se si esta casado, ni me importa) que le prepara el caldito para cuando llegue a casa a las 7 de la mañana.


Esté atento, le lloverán muchas letras. Para la próxima, mejor calladito.

sábado, 20 de diciembre de 2008

LA TIENDA DE LOS SUEÑOS

Erase una vez un mujer con piel de lija y un hombre con la barba de hierro. Vivian en un mundo extraño y bizarro. Vivían en casa lejanas entre sí, con diferentes atmósferas y costumbres. Carla habita en la zona oeste de la ciudad y Mike en la parte sur, cerca del mar. Solo tenían una cosa en común, buscaban con ansia una historia de amor que rellenaran sus vacias vidas, sus noches de soledad, y sobre todo, de una manera ferviente, su sed de piel. Habia personas que saciaban su sed de piel en pequeños encuentros en las Zonas de Amor, encuentros fugaces que apagaban sus pasiones mas secretas, pues estaban en la máxima intimidad. A veces se vaciaban sus anhelos en la más rigurosa oscuridad de las habitaciones más indecorosas jamás imaginadas.
Un día, ambos protagonistas decidieron visitar alguna zona de amor, no una cualquiera. La mejor, pues se trataba la primera experiencia tanto de Mike como de Carla.
Y se cruzaron, se miraron, se oleron y respiraron. Tomaron una copa de néctar y decidieron entrar en una de las zonas que había vacías. Estaban a oscuras, y sin apenas conocerse ni intercambiar palabra, comenzaron a respirar a la vez. Tomaban el aire el uno de la otra y la una del otro, y percibieron que ese aire les gustaba, y hacían que se sintieran cada vez mejor.Respiraban cada vez más rápido, hasta que el nivel de oxigeno en el organismo hizo efecto y comenzaron a sentir una atracción brutal, como si se trataran de dos polos opuestos de dos imanes, uno frente al otro. En la penumbra, acercaron sus manos y comenzaron a acariciarse. Carla comenzó a sentir saciada su sed de piel, le gustaba tanto como acariciar la hierba en su infancia, o meter los dedos en el paquete de arroz. Mike estaba asustado, era la primera vez que sentía algo tan fuerte. Se sentía muy atraído por la fuerza de aquella mujer, y a la vez temeroso de lo que pudiera pasar. Entonces pasó. Ambos acercaron sus caras con lentitud, cerrando los ojos. Hasta que con el mínimo contacto ambos abrieron los ojos a la velocidad del relámpago: saltaron chispas. La lija de la piel de la cara de Carla y la barba de hierro de Mike obligaron a que los dos aventureros se sintieran inundados por un enorme sentimiento de desesperanza e impotencia. Salio Carla hacia el exterior, y sin decir nada, levantó la mano con delicadeza y se despidio. Mike estaba tan asombrado que se quedo paralizado y pensativo.
Pasaron unos meses y coincidieron en la tienda más concurrida de la ciudad, el mercadillo de Otirio, un establecimiento de préstamo de sueños. Carla se encontraba al final de la tienda, buscando cajas de sueños ajenos, pues el suyo habia sido destruido. Mike no sabia concretamente lo que buscaba.
- Necesito algo pero no se como explicarselo, tendero.
- Digame lo que le ocurre, y le intentare ayudar.
- Esta barba... esta barba me impide ser feliz. Necesito algo para eliminarla.
- Mmmm, ya veo- mientras le toca la barba con sumo cuidado-no tengo cuchillas para eso. Sin embargo, creo que no es eso lo que desea...
-¿ Y usted como sabe lo que deseo?
- Tras 50 años en esta tienda, conozco lo que desean las personas desde que atraviesan esa puerta. Compramos y vendemos sueños, cientos de sueños se intercambian cada día y yo los superviso, modifico y regulo según cada necesidad.
- Mire, si no tiene ninguna solución no se preocupe, tengo cosas más importantes que hacer
-¿Mike?
-Ehhh Carla, hola, ¿que haces aqui? qué casualidad, que alegria encontrarte aqui. Con esta luz, te veo distinta
-¿A qué te refieres?
- No se, diferente. Te veo...te veo cambiada.
- Por favor Mike, habla más bajo, la gente nos mira
- Vamonos afuera.
En la puerta de la tienda se miraron como si fuera la primera vez que se veían. Se revisaron centímetro por centrímetro, de arriba a abajo y de un lado al otro.
- ¿Qué le ha pasado a tu cara?
- Pero Mike, ¿qué te pasa? A mi cara no le pasa nada, siempre ha sido así.
- Pues te veo preciosa
- ¿Damos un paseo?
NOTA: perdonad la baja calidad de esta historia, pero por motivos ajenos a mi voluntad voy a comenzar a escribir relatos no biográficos (mi chico tiene barba, pero no es de hierro);por petición de mis fans (JAJA)

lunes, 15 de diciembre de 2008

FELIZ SEMANA



Hay dias que me levanto con ganas de nada. BRRRRRR, maldito lunes.

Tras una semana de hiperactividad laboral obligatoria, llegaron un sábado y un domingo de relajación, moviditas en la cocina y contemplación de la caja tonta. Un entretenimiento inesperado de un juego infantil de la wii, que me ha embelesado en sus muñecotes, alimentando la poquita sed de competitividad que tengo en mi cuerpo; ni siquiera alcé un poquito la voz ante algunas injusticias Barça-Madrid del viernes.

Por fin algo de acción, un domingo, a la hora del cafelito, paseo por el cine. Cientos de niños, cola...qué de tiempo que no iba a una peli en horario normalizado, dias normalizados. Soy de aquellas personas que por circunstancias de la via, le cogí el gustillo a ir al cine sola (toda una experiencia notar que te miran como un bicho raro, otorgando problemas de relaciones sociales o de noviazgo, o yo que sé, qué más da). Pues eso, una peli infantil, Walt Disney en su genuino y trillado estilo de buenos y malos, un personaje gracioso y friki y final feliz (que poca imaginación le echan...).


...con tal de ver la carita de mi sobrina embobada ante tanta estimulación visual-acústica, se hace lo que sea.


Y YA ES LUNES, ESPERO QUE CON UN POCO DE ACCIÓN....


FELIZ SEMANA

lunes, 8 de diciembre de 2008

TODO UN PLACER




En un día festivo como hoy, en el que el sol asoma su nariz por la ventana, me encuentro ultimando los contenidos de un taller de crecimiento erótico para mujeres que voy a impartir estos días en Villamartín.
Basándome, como es usual en mí, en las claves feministas de empoderamiento del más genuino planteamiento al estilo de Marcela Lagarde, estoy segura que viviré una experiencia de lo más positiva, educando la afectividad y sexualidad de las mujeres; me hace sentir privilegiada, por un lado, por poseer la formación, el interés y la información en una línea liberal e integral de la sexualidad femenina, y por otro lado, al empoderarme a mí misma viviendo un punto de encuentro con otras mujeres a partir de sus experiencias y opiniones, siempre enriquecedoras.
Trabajar el concepto de sexualidad, la influencia de los factores socioculturales en nuestro sentir y vivir sexual, erradicar falsos mitos y tabúes sexuales, y sobre todo, centrar la actividad en el crecimiento sexual y erótico de las asistentes.
Os aseguro que da mucho "placer" aportar un granito de arena, en devolver el respeto al propio cuerpo, a la integridad física y psíquica, así como eliminar desigualdades en la materia sexual a las mujeres, víctimas de situaciones de desprecio y anulación sexual. Todas vivimos situaciones contradictorias, con sentimientos que nos hacen dudar de nuestros actos, y con actitudes frustradas fruto de la moral "educastradora" de una religión prehistórica, de una falta de educación afectivo-sexual en la escuela, o de una lluvia de mensajes sexistas a través de películas o de la publicidad.
Trabajar por expandir la actitud abierta y respetuosa de la sexualidad femenina es un gran paso del movimiento feminista por la igualdad entre hombres y mujeres. Entender nuestras respuestas sexuales, crear fantasías, aceptar nuestro cuerpo y disfrutar del placer sexual nos hace más libres en la toma de decisiones de cómo y con quién disfrutar nuestra sexualidad.
Sin embargo, este trabajo se queda "cojo" si no favorecemos la participación de los compañeros, de los hombres, los cuales también han sido y son víctimas de esa "educastración", a pesar de poseer mayor poder en temas sexuales. El día que se equiparen las relaciones afectivas y sexuales en un plano de total respeto, de equidad real y de disfrute sano del placer, obtendremos una sociedad más justa e igualitaria.
Los sexólogos y sexólogas tenemos esa responsabilidad, y entre nosotros, es todo un placer asumirla.

sábado, 6 de diciembre de 2008





La idea de la separación entre iglesia y estado continua siendo un tema de máxima actualidad. Siempre he entendido, en la educación laica que he recibido desde mi infancia, que la moralidad y práctica religiosa es una decisión personal propia de una toma de decisión supuestamente libre, además de ser consecuencia de factores geográficos, culturales y del momento histórico.
Todas las creencias que sustentan una fe religiosa está relacionadas con la forma de pensar y actuar. Pero he de hacer un inciso: la ideología política, el hacer política es una acción relacionada con la sociedad y la mejora de la calidad de vida (en su amplio espectro) de las personas, independientemente de la fe y las creencias d ela ciudadanía en su conjunto.
La iglesia católica, mayoritariamente extendida en nuestra sociedad, pulula en nuestras vidas tanto como los anuncios publicitarios. Imponen, o invitan, según se mire, a realizarse en esta vida como seres cristianos, bajo un dogma de fe que hace siglos se instauró en el mundo.
No recuerdo qué antropólogo decía, que el mayor pionero del mundo de la publicidad fue la iglesia católica. Ambos poseen los mismos objetivos: informan, persuaden, venden un producto, y buscan la motivación personal para captar adeptos.
No me quiero extender en el objeto de lo que escribo, reconozco que soy una persona atea y respetuosa con las creencias religiosas de cada uno, pues se trata de una decisión personal de elección de un estilo de vida determinado, una forma de vivir, en la que nadie debe entrometerse. Sin embargo, debido a mi ideología, me chirrían los oídos, y se me nubla la vista, cuando escucho o leo determinadas cosas. Lo último, en mi municipio, y desde el grupo socialista, se demanda mayor atención a las cofradías por parte de la política local. Entiendo que se debe facilitar y disponer de elementos urbanos a disposición de esta herencia cultural y cristiana que es la SEmana Santa, a favor de los creyentes y de las cofradías; y que existe un amplio número de gaditanos y gaditanas que son seguidores de este evento religioso. Pero no estoy de acuerdo con lo que se ha dicho al respecto, de que "la semana santa de cádiz es la gran olvidada de la ciudad". Considero que hay muchos más olvidados y olvidadas en otros muchos aspectos más importantes, y vitales me atrevería a decir, que una celebración religiosa.
Y hablando de olvido, defender esta creencia sustentada por la Iglesia en la actualidad, da muestras del olvido de que esta religión fue impuesta en el pasado, que ha sido la creadora del uso del miedo para acoger integrantes, que obliga a las mujeres a ser relegadas a un segundo plano, o mejor dicho, a ninguno. Desde mi plano más personal, y por mi experiencia vivida, desde una perspectiva laica, creo que la iglesia impide el progreso de cualquier sociedad. Sólo hay que mirar un poco la historia, y reflexionar sobre cuestiones relacionadas con el feminismo, la sexualidad, o la educación, para comprobar el daño causado, tras siglos y siglos de mandato. Termino con algo que completa lo que quiero decir: "En el caso católico que nos ocupa, nada podría ser más edificante que dar a conocer las etapas por las que ha pasado la Iglesia desde la comunidad de bienes a las inversiones opacas, desde la fe en el paraíso terrenal a la esperanza en los paraísos fiscales", Fernando Savater.