
Para aquellos y aquellas que poseen la ilusion de que la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres está lograda, y que las denuncias y reivindicaciones feministas están pasadas de moda, para aquellos que me dicen que sólo escribo sobre temas relacionados con la igualdad, os digo, ES QUE NO LO PUEDO REMEDIAR.
Todos los días desayuna una con noticias diferentes, de forma trágica, los casos de femicidios; aumento de la tasa del paro, que si inflación o deflación, el dinero que gastamos en estas fechas, etc. Sin embargo, también estoy atenta a los detalles, y más si me tocan el alma. Ahi va uno, el machismo y el carnaval.
El señor don (con rintintin) Juan Sales, presidente del consurso del Falla, ha manifestado airosamente su retrógada y repugnante idea sobre el papel de las mujeres en el mes de febrero.
Respecto a la presencia de mujeres como MIEMBRAS del jurado, el muchachito opina que es innecesario, además dice que van a descuidar las tareas domésticas. ¿Pero este tio de donde sale? Además, el Ayuntamiento de Cádiz se queda calladito ante semejante burrada, para variar, porque igual estan de acuerdo con que el lugar perfecto para las mujeres es la cocina. Bueno, la iglesia y muchos sectores conservadores piensan lo mismo: todo está relacionado.
Bastantes connotaciones machistas posee el carnaval de Cadiz de por si, sin culpabilizar a nadie, pues es fiel reflejo aún de una realidad vigente: la sociedad actual se basa en una estructura patriarcal y machista. Las mujeres siempre hemos sido las agentes pasivas, a las que se nos piropea; y muchas, muchisimas, se quedan en casa mientras los maridos pavonean sus artes masculinas en la carpa carnavalera.
Desde luego vamos cambiando, autoras, costureras, empresarias, cuarteteras, comparsistas y chirigoteras salimos a la calle. Muchos compañeros incluyen en sus letras (menos de lo que yo quisiera), palabras de aliento y apoyo a las mujeres que queremos vivir el carnaval de otra manera; aunque siempre quedan los iluminados (que van de intelectuales por el hecho de dar clases y llevar gafas) que opinan que un grupo de mujeres cantando no es carnaval, que no suena bien.
En fin, a lo que iba, que para la chirigota femenina a la que pertenezco con orgullo, porque sus integrantes son de lo mejor (ole mis niñas), nunca nos hemos planetado salir en el Falla, pues preferimos el mundo de las callejeras, de las ilegales, por la libertad que acompaña todo el proceso. Pero con presidentes del Jurado como éste, a una le quitan las ganas. ¿Cómo va a juzgar este hombre a una chirigota femenina? ¿Nos tiraría trapos de polvo y fregonas? ¿Como evaluaría las letras escritas por mujeres, las cuales deberían estar preparando la cena a sus maridos?
Señor Sales, quizá nuestra chirigota no tiene calidad para salir en el consurso (alome sí), pero desde luego, usted no nos llega a la suela de nuestros tacones como juez. Mejón, se apunta a uno de los recursos de conciliacion del ayuntamiento (que no son gratis por cierto, vaya mojón de política pública). Aunque bueno, usted será de esos hombres del carnaval, de los de la carpa con mirada oblicua hacia escotes jóvenes, y con una mujer (no se si esta casado, ni me importa) que le prepara el caldito para cuando llegue a casa a las 7 de la mañana.
Esté atento, le lloverán muchas letras. Para la próxima, mejor calladito.


